Aterrizaje de emergencia es mi primera novela y la puedes adquirir aquí. Supuso todo un reto, como te imaginarás, no solo escribirla, sino también autopublicarla y me encantaría que me acompañaras en este apasionante viaje a Creta.

Pero espera, que te cuento de qué va.

Natalia, Isabel y Marta se van de vacaciones a la isla de Creta. Allí rememoran su pasado, su historial sentimental y tratan de dejarlo olvidado entre alguna piedra de algún palacio minoico. El día a día son una vacaciones apasionadas y pasionales repletas de rakí, hallazgos, paisajes cretenses, mitología y mucho sexo.

La novela empieza así:

Aterrizaje de Emergencia

Aterrizaje de Emergencia

“Espera. Antes de irte cuéntame otra vez aquella historia en la que tú y yo salíamos perdiendo. Cuéntamela aunque solo sea por quedarte unos minutos más, porque sé que no vas a volver. Quiero escucharlo otra vez, que no apuestas por mí, que nunca se te pasó por la cabeza hacerlo, que mejor que los buenos polvos no se conviertan en lodos y que yo, cuéntamelo con esa sonrisa condescendiente, tampoco es que hubiera apostado mucho por ti, que lo que pasa es que me dejo llevar por la fantasía. Me lo cuentas y ahora ya te puedes ir aunque me dejas con el corazón hecho pedazos, como esa copa de vino que acabo de destrozar contra la pared en cuanto has cerrado la puerta. Para no volver, eso lo sé sin que me lo cuentes ni una sola vez. O tal vez algún día. Pero será mejor que no”.

Aterrizaje de emergencia

Y continua con Natalia, Isabel y Marta conociéndose, creando una gran amistad entre ellas y haciendo frente común para intentar entender de qué va esto de ser feliz. Esto de ser feliz va de superar el pasado, de reservar al amor una parcela de la vida pero teniendo bien claro que la vida es mucho más. Que no puedes dejar en manos de nadie tu felicidad, que es cosa muy tuya. Y de relativizar el desamor porque tampoco es tan importante.

La novela es también un viaje. Unas vacaciones en Creta en las que nuestras protagonistas disfrutan a lo grande mientras van recordando algunos episodios de su pasado, esos que las han marcado, esos que quieren relativizar o directamente olvidar. Como compañeros del viaje se encuentran con los dioses griegos, ¡qué mejor compañía!, con las gentes de Creta que las acogen, cómo no, con su característica hospitalidad y con hombres sin nombre para no robarles protagonismo. A ellas, que son las que importan.

Sexo. Nuestras protagonistas están de vacaciones en la isla de Zorba y lógicamente tienen sexo. Sexo abundante y variado. Que la vida está para disfrutarla, que están solteras pero no han hecho ningún voto de castidad, que tienen sus necesidades y que además quieren divertirse y gozar. No solo el sexo, muchos placeres más están representados en esta novela, porque aquí hemos venido a disfrutar. Y aunque se trate de un aterrizaje de emergencia, hemos llegado a nuestro destino sanas y salvas. Y sin miedos.

Laura Vélez